El cacao fue una planta muy importante para la cultura maya. Además de utilizarlo como moneda y como bebida ceremonial, también tenía un valor simbólico y espiritual. Los mayas consideraban el cacao como un regalo de los dioses y lo relacionaban con la fertilidad y la vida después de la muerte.
Los granos de cacao eran molidos y mezclados con agua y especias para crear una bebida conocida como «xocolatl», la cual era consumida por los gobernantes, sacerdotes y guerreros en ceremonias importantes. También se cree que el cacao era utilizado con fines medicinales y que tenía propiedades curativas para enfermedades del corazón.
El cacao era cultivado en plantaciones especiales y era considerado un producto de lujo. El cacao era una planta muy importante, valorada y sagrada en la cultura maya y se sigue transmitiendo este conocimiento sobre esta medicina sagrada generación tras generación.
Las ceremonias de cacao buscan crear un espacio sagrado para conectar con algo profundo y espiritual en un circulo sagrado.
Son espacios donde abrimos la palabra para honrar la tierra, sus elementos, al cacao y a nuestros ancestros, para conectar profundamente con la planta y nuestro interior a través del rezo, la música, el canto, el movimiento y la meditación.